| Cria de Agapornis |
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La cría de agapornis no entraña demasiada dificultad pero hay que tener en cuenta una serie de detalles importantes para que todo transcurra de la manera adecuada. A continuación daremos información detallada sobre conceptos generales para la cría de las especies de agapornis más comunes y que entrañan menos dificultad como son: roseicollis, fischeri, personata y nigrigenis.
El SEXAJE
El eterno problema de los agapornis es el sexaje, en una tienda siempre procurarán vender dos ejemplares sea cual sea su sexo, así que a continuación explicaremos cuáles son los métodos de sexaje existentes hasta el momento.
1) Sexaje por ADN. Sin duda alguna junto con el sexaje por endoscopia es el más fiable. Llevando unas plumas a un veterinario especializado, éste por medio de unas pruebas nos dirá cual es el sexo de nuestros pájaros por unos 18 euros.
2) Sexaje por endoscopia. Este método aunque igual de fiable que el de ADN es menos utilizado, ya que es necesaria una pequeña incisión en el pájaro para observar los órganos reproductores.
3) Palpación pélvica. Este es el método más utilizado por los criadores, aunque es mucho más fiable cuando los pájaros son adultos (alrededor del año de edad) sigue teniendo un grado de error considerable. Incluso los criadores más expertos no pasan de un 70-80% de acierto, hablando claro está de pájaros adultos.
ALOJAMIENTO
Dependiendo la cantidad de aves que queremos tener y de donde queramos alojarlas tendremos que tener en cuenta que una pajarera nos dará muchos menos trabajo que una una batería de jaulas pero que a su vez tiene otros inconvenientes como una mayor facilidad de contagio, pero este tema no lo debatiremos aquí.
Algo general para el alojamiento de los agapornis es que tienen que estar en un lugar donde no haya corrientes, donde el pájaro tenga algún sitio para resguardarse del frío y del sol, que siempre haya una zona de sombra, que no esté en un lugar donde haya humos, que estén en un lugar tranquilo, si es en jaula que la pareja esté sola para evitar problemas de territorialidad que suelen acabar en peleas o muerte de algún pájaro y que el espacio mínimo sea la mitad de una jaula estándar de metro. Si por lo contrario decidimos criar en pajarera deberemos dar un espacio mínimo de metro cúbico por pareja, colocar el doble de nidos que de parejas, si es a la misma altura mejor, y si no a dos o tres alturas.
NIDOSSin duda los mejores nidos para criar agapornis son los horizontales. Aunque los verticales son igualmente válidos, restan espacio para la cría y es más probable que obtengamos menos pichones y la siguiente puesta se retrase un poco más. Las medidas mínimas son de 25 x 15 x 15 con un orificio de entrada de unos 5cm, pero siempre es recomendable un mayor tamaño, 30 x 20 x 20 sería lo ideal. Como material de nidificación se pueden utilizar infinidad de cosas, pero teniendo la precaución de que estos materiales no estén cerca de las carreteras ni de zonas donde se haya fumigado, porque podríamos llevarnos sorpresas desagradables. Lo ideal son ramas de palmera, paja, hojas de sauce, hierbas secas, etc. Debemos olvidarnos del papel de periódico ya que la tinta es tóxica y si es ingerida por el pájaro puede tener consecuencias graves.
EMPAREJAMIENTOUna vez que estamos informados y equipados con todo lo necesario, es el momento de pasar a los pájaros. Siempre conviene que los pájaros tengan la misma edad y que lleven un tiempo juntos antes de criar, que veamos que los pájaros se gustan o que se tienen simpatía. Si esto no es así podemos tener problemas con hembras que son demasiado agresivas y territoriales, encontrándonos que intentan atacar al macho, no lo dejan comer o incluso lo matan. Debemos recordar que una hembra adulta con un pájaro joven será más propensa a hacer esto que una hembra de la misma edad que el macho y que unos pájaros que se conocen y han convivido juntos rara vez mostrarán signos de violencia. Si por algún casual compramos pájaros de tiendas o criadores distintos deberemos darles un período de adaptación, incluso en jaulas separadas para evitar males mayores. Esto se suele hacer poniendo a los pájaro en jaulas distintas pero juntas, al cabo de unos días o unas semanas los pájaros se buscarán entre los barrotes, es entonces cuando los juntaremos, siempre poniendo a la hembra en la jaula del macho para de nuevo evitar cualquier problema de territorialidad de la hembra.
ÉPOCA DE CRÍALos agapornis en cautividad pueden criar durante todo el año pero la mayoría de los criadores suele comenzar los meses de septiembre-octubre para finalizar en mayo-junio. Esto es debido a que la época de verano es la menos adecuada para criar, ya que dentro del nido se alcanzan temperaturas demasiado elevadas y las hembras dejan de incubar o si incuban y llega a nacer algo los pichones mueren dentro del nido por el calor excesivo. Es realmente necesario dejar a los pájaros descansar unos tres o cuatro meses para que se recuperen y puedan criar la siguiente temporada con energía y no es conveniente dejarlos criar más de dos o tres veces consecutivas.
ASPECTOS ESENCIALESAntes de comenzar la cría si queremos que ésta tenga éxito, debemos cuidar unos mínimos detalles que aunque pequeños son esenciales para un correcto proceso de cría. El primero y más importante es la alimentación, como bien dice mi gran amigo Guilherme Rocha “los pájaros crían por la boca”. Una base alimenticia basada en una mezcla de semillas equilibrada, verduras, frutas, calcio, grit y algún otro complemento alimenticio no harán solo que los pájaros críen mejor si no que estaremos haciendo que obtengamos pájaros más fuertes y que criarán bien, además de cuidar a la vez la salud de los padres que hará que podamos criar con ellos durante muchos años.
Otro de estos aspectos esenciales en la cría de agapornis y que muchos criadores y aficionados desconocen es la humedad. Para que los huevos eclosionen necesitan un grado de humedad considerable, que favorezca que los pichones puedan romper el cascarón. La falta de humedad, una mala base alimenticia y un exceso de calcio provocan que los embriones mueran al intentar nacer o que nazcan y a los pocos días mueran.
LA CRÍAUna vez llegamos a este punto estaremos a un paso de ver nuestros mini agapornis, pero antes, claro está, viene la fecundación. Cuando el macho pisa a la hembra pasarán aproximadamente unos 10-15 días hasta que la hembra pone el primer huevo. Pondrá un huevo cada dos días (es posible que a veces se retrase un día o dos, si es más deberemos actuar) y la puesta será de entre 4 o 6 huevos. Las primeras puestas suelen ser de tres y algunas parejas pueden llegar a poner hasta ocho y nueve huevos, pero son excepciones. La hembra comenzará la incubación tras poner el segundo o tercer huevo e incubará los huevos durante 24 días. No debemos olvidar que las primeras nidadas suelen ser problemáticas y es posible que no obtengamos pichones porque los padres sean muy jóvenes o por que el macho no pise correctamente debido a su inexperiencia, este hecho no debe afectarnos y debemos procurar ser pacientes. Normalmente suelen nacer los dos primeros pichones a la vez y los demás cada dos días. Si tenemos varias parejas criando y las puestas son irregulares no debemos dejarles más de cuatro pichones por pareja y se pueden trasladar los pichones de un nido a otro. Una vez que los pichones han nacido comenzaremos a utilizar a diario la pasta de cría, a la que, si tenemos la oportunidad, añadiremos probióticos para evitar problemas en la salud de los pichones. Si queremos también podremos añadir unas gotas de limón al agua como ayuda vitamínica.
Si queremos anillar a los pájaros deberemos estar atentos porque si nos despistamos un par de días corremos el peligro de no poder colocarles la anilla. La anilla adecuada para estas especies es de 4.5 mm, aunque los nigrigenis a veces las necesitan algo más pequeñas. La edad normal para anillarlos está entre los nueve y los once días de edad, pero a veces debemos esperar unos día más, sobre todo con los últimos pichones de la nidada.
Si todo transcurre correctamente sobre los 45 días los pichones saldrán por primera vez del nido a darse un pequeño vuelo, siempre supervisados por los padres. Algunas hembras picarán a los pichones transcurridas unas semanas para que abandonen el nido, pero esto ocurre más en jaula que en pajarera. En la mayoría de ocasiones la hembra volverá a hacer una puesta cuando los pichones están en el nido, esto no suele ser problema y no estorba en absoluto a la incubación de la nueva puesta. Si queremos evitar cualquier problema con la emancipación de los pichones deberemos separarlos con sesenta días de edad, si bien muchas veces se pueden separar antes. Reproducción autorizada por Ornitología Práctica Este artículo aparece en el Nº 16 de la revista. Autores: Juan Alcaide Sergio Sánchez |